logo

editorial
A LA CALLE, QUE YA ES HORA (Nº 52) PDF Imprimir E-Mail


  La crisis está aquí, pero las movilizaciones obreras se aplazan hasta septiembre. Sólo en el País Vasco, que continúa siendo la vanguardia política y social en muchos aspectos, se ha convocado ya una huelga general, silenciada escandalosamente por los medios de comunicación y reprimida de forma salvaje por la Ertaintza que ahora dirige el golpista Patxi López. En Madrid, el ejemplo lo han dado los trabajadores del Metro, los únicos, hasta ahora, capaces de ir a la huelga con todas sus consecuencias. Se les ha pretendido echar encima a toda la opinión pública y el bombardeo intoxicador ha sido tremendo, pero la batalla continúa. Está en juego mucho más que el injusto rechazo a los recortes salariales decididos desde el poder: lo que se ventila es nada menos que la dignidad de los trabajadores y su capacidad de negociación colectiva, conservar unos derechos mínimos que ha costado sangre y mucho esfuerzo conseguir.
  En el Metro, una vez más, se quiere imponer la ley del embudo. Por ejemplo, la ultraderechista Esperanza Aguirre considera “innegociable” que se recorten los ofensivos e inmorales ingresos de los ejecutivos de la empresa, ni que se analice a fondo el pantanoso y corrupto universo de las subcontratas privadas. Mientras se pide contención salarial, los políticos y los banqueros saquean sin piedad los fondos públicos.
El PSOE vuelve a demostrar su condición de sicario del capitalismo más feroz y globlalizado y acude en ayuda de la banca. Pero también se beneficia de ella. El Gobierno ha impedido que el Banco de España informara sobre la reciente condonación al Partido Socialista, por parte del Banco de Santander y la caja vasca BBK, de 33 millones de euros correspondientes, fundamentalmente, a los intereses de demora de créditos impagados desde 1990.
  Por otra parte, mientras algunos personajes del Gobierno manejan de forma repugnante las consabidas consignas guerristas “descamisadas” de “ir a por los ricos”, la Agencia Tributaria da instrucciones a sus funcionarios para que limiten al máximo las sanciones a los titulares de las cuentas ocultas descubiertas en Suiza, cuyo importe escamoteado a la Hacienda pública supera los 6.000 millones de euros. Los inspectores, indignados con la orden recibida desde el Ejecutivo, indican que, con esa decisión, el Estado renuncia a recaudar cerca de 1.500 millones de euros. Como decía Enrique Santos Discépolo hace ya 85 años, en su conocido tango “Cambalache”: “Qué falta de respeto, que atropello a la razón”.

PLEONASMO O REITERACIÓN: POLÍTICOS CHORIZOS

    Se lanzan apocalípticas e hipócritas llamadas a “apretarse” el cinturón y, al mismo tiempo, los políticos siguen a lo suyo. La inepta Magdalena Álvarez, ex ministra de Fomento, acaba de ser nombrada vicepresidenta del Banco Europeo de Inversiones, cargo que ocupará, previsiblemente, durante los próximos seis años, con un sueldo de más de 20.000 euros mensuales, que, como sucede en todas las instituciones europeas, estarán libres de impuestos nacionales y tendrán una retención mucho menor que la que se aplicaría en España o en la mayoría de los Estados miembros de la UE. De ese modo, la presidencia de turno europea de Rodríguez Zapatero la ha convertido en la política mejor pagada de España, a cargo de al menos tres partidas presupuestarias. Además de su actual sueldo de eurodiputada, por el que tributa un 22% en Bruselas (en España estaría gravada con el 43%), recibe del Estado otro sobresueldo por su condición de ex miembro del Gobierno: otros 5.410 euros brutos mensuales, que tras la “solidaria” reducción de los sueldos de los altos cargos, se le quedarán en sólo 4.599 euros.
  Hay motivos más que sobrados para echarse de una vez a la calle, pero la tarea no es fácil, después de años de desmovilización y con los dos sindicatos más grandes burocratizados, desprestigiados, y sin una maquinaria mínimamente engrasada para abordar la lucha reivindicativa de forma coherente. Como señala Ángeles Maestro en su artículo de este número de EL OTRO PAÍS, hay que dar “pasos importantes hacia la celebración de un Encuentro del sindicalismo de clase y combativo, encabezado por los sectores que se han ganado un merecido prestigio por su coherencia y dignidad en la lucha”.
  Ya sabemos que la represión institucional es cada vez más selectiva, y se dirige, con particular saña, contra los que no se rinden, como es el caso de los sindicalistas de clase o los jóvenes enfrentados al sistema, una de las obsesiones de Pérez Rubalcaba. El conocimiento crítico y el compromiso están penalizados en todos los ámbitos de esta sociedad. “¿Qué vachaché (qué vas a hacer), si ya murió el criterio?”, decía Discépolo en otro de sus tangos. En este otoño nos jugamos mucho, y las páginas de EL OTRO PAÍS estarán a disposición de quienes sigan dispuestos a resistir ante la ofensiva liberticida de Zapatero y sus amos. Como en la vieja copla del gran poeta y pintor Francisco Moreno Galván que el cantaor comunista José Menese inmortalizó por tientos:

Firme me mantengo,
firme hasta la muerte,
confirmo y afirmo
que no he de cambiar,
que como firme me he de sostener.
Cuando muera, dirán siempre:
“Murió, pero firme fue”.

 
<< Inicio < Anterior 1 2 Siguiente > Final >>

Resultados 13 - 16 de 16